Confeccionada en algodón, con interior de corderito suave y relleno de guata que envuelve el cuerpo con calidez.
En la espalda, un paisaje de atardecer creado a mano, donde los colores tierra se encuentran y dan forma a una pieza irrepetible.
No hay dos iguales.
Cada campera es única, como quien la elige.
Hecha artesanalmente, pensada para acompañar lo auténtico.